La indiscreción del rey emérito Juan Carlos I

0
73
La indiscreción del rey emérito Juan Carlos I

La indiscreción del rey emérito Juan Carlos I. La estadía del rey emérito en los Emiratos Árabes Unidos. Reflejo de su confusión personal, política y tal vez moral en los actuales momentos.

Felipe VI iniciará recorrido normativo para la regulación de la corona sin reforma constitucional

Resulta incomprensible que el rey emérito decidiera por el más inconveniente de los destinos para su expatriación, justo los Emiratos Árabes Unidos. La disposición de instalarse en la ciudad de Abu Dabi, ilustra el aturdimiento que está viviendo desde diversos puntos de vista, por todos los acontecimientos que ha generado, y continúa haciéndolo, a pesar de su abdicación continúa siendo noticia de relevancia en el país y el mundo que sigue sus pasos.

La determinación del destierro, el cual fue decidido por su hijo Felipe VI y avalado justificadamente por el presidente del Gobierno español, fue aceptada con cierta renuencia y en última instancia.

Sin embargo, hizo valer su derecho como ciudadano, que le permite ampararse en reservas de su privacidad, a la autonomía de seleccionar en donde radicarse, eligiendo su destino y a la libertad de movimiento.

Todo tal vez se hubiese desarrollado con tranquilidad si el destino seleccionado no fuese justo el de una federación autoritaria, que hace frontera con Arabia Saudita. Región que protagoniza algunos de los aspectos más sospechosos e inculpables de su irregular conducta. Tal vez, si su decisión estuviese alejada de esa zona geográfica, lejos de la plutocracia, no sería tan cuestionado.

La responsabilidad en sus actos no es precisamente lo que esgrime el rey emérito Juan Carlos I. Una actitud que es evidente, la que no ayuda en nada su ya mermada reputación y que afecta también directamente el desenvolvimiento de su hijo, Felipe VI ante el Estado español, tan convulsionado en estos momentos. Ha preferido la hospitalidad, seguridad y la opacidad que le ofrecen sus anfitriones de los Emiratos Árabes Unidos, en vez de las consideraciones de orden político que realmente debería tener con los suyos.

Apreciación errada

Tal vez considerando su edad, sus condiciones de salud y estado de agobio, podría ayudar a comprender esta decisión, pero realmente no la justifica, por el contrario, su ubicación en esa nación, hace referencia fácil a recordar sus poca acertada conducta, por la cual se le reprocha en España, a consecuencia de sus actos poco claros.

Justo por errores parecidos a este fueron los que propiciaron la decisión que tuvo que ejecutar el actual Rey Felipe VI. No como se expresa en algunos sectores de la derecha política que lo muestran tal un manso operador de acoso o derribo de la monarquía por parte de Pedro Sánchez. Realmente, el rey emérito en un instante podría expresarse abruptamente, él en la Zarzuela una auténtica bomba a punto de impactar. Su carácter extrovertido lo había llevado a convertirse en una razón de preocupación constante en su hijo, por cualquier indiscreción que pudiese cometer y llegar a mayores consecuencias.

El ex rey Juan Carlos I, con frecuencia emitía mensajes en los cuales manifestaba que se sentía injustamente tratado por su hijo, que era incomprendido, por su familia. Que el Gobierno no era afecto a la institución de la monarquía y que no respetaban su trayectoria como Rey. Aspectos que hace evidentes en su carta de despedida a Felipe VI, cuando esgrime que ciertos acontecimientos son de su vida privada.

Importantes cambios

Cuando las circunstancias lleguen a serenarse, se comenzará un largo estudio de fomentar normas, que no reformen de manera constitucional, pero sí permitan propiciar una regulación de la corona, que ayude superar la ambigüedad y faciliten convertir la crisis en una gran oportunidad. La Casa del Rey prepara una estrategia para recuperar el terreno perdido en la valoración de la Jefatura del Estado.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here