Una iglesia de Holanda lleva seis semanas seguidas haciendo misa para evitar una deportación

Una iglesia de Holanda lleva seis semanas celebrando servicios de oración durante las 24 horas del día para evitar que una familia armenia sea deportada. 

Según la ley holandesa, la policía tiene prohibido entrar en un lugar de culto mientras se celebra una ceremonia. Por ello, cientos de simpatizantes de Holandas y del extranjero han realizado servicios sin parar en la iglesia de Bethel en La Haya para bloquear la deportación de la familia Tamrazyan.

Son “de todo el mundo y eso significa mucho para nuestra familia. Nos da fuerzas para seguir adelante”, ha señalado la hija de la familia, Hayarpi, de 21 años. “Realmente no sé cuál será el resultado, pero esperamos que podamos quedarnos aquí porque esta es nuestra casa”, ha aseverado.

La congregación espera convencer a las autoridades holandesas para que hagan una excepción a las normas de inmigración por motivos humanitarios.

Disidentes armenios

La familia llegó a los Países Bajos en el 2010 y aseguran que no pueden volver a su país de forma segura porque son considerados disidentes por las autoridades armenias, aunque el gobierno del Partido Republicano nacionalista que dominó Armenia desde la independencia de la Unión Soviética fue derrocado este año después de las protestas pacíficas.

El país acogió a cientos de miles de trabajadores migrantes en los años 60 y 70, pero ahora tiene una de las políticas migratorias más duras de la Unión Europea. El Gobierno conservador del primer ministro, Mark Rutte, asegura que los inmigrantes “económicos” no pueden quedarse, aunque los refugiados que huyen de la violencia tienen el derecho al asilo.

La familia Tamrazyans ha vivido en Holanda de forma legal durante nueve años mientras su solicitud de asilo se abría paso a través de los tribunales. Sin embargo, este año se produjo un rechazo final y se les ha negado una exención bajo un programa para menores que viven en el país durante más de cinco años.

Hayarpi y su hermana Warduhi, de 19 años, han estudiado en la universidad holandesa, mientras su hermano pequeño, de 15 años, juega en un equipo local de fútbol.

“Mi hermano, mi hermana y yo crecimos en Países Bajos”, ha señalado Hayarpi a los periodistas. “Todos nuestros amigos están aquí y mi hermana y yo estamos estudiando aquí. Pertenecemos justo aquí”, ha añadido.

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